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Yves Saint Laurent presenta dos nuevas fragancias : CAPELINE y JUMPSUIT

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Yves Saint Laurent desvela las dos nuevas fragancias en su armario olfativo de Alta Costura: CAPELINE y JUMPSUIT. Cada fragancia viste la piel para revelar un rastro diferente y distintivo en cada persona que la lleva.

  •  Le Vestiaire Des Parfums de YSL: CAPELINE y JUMPSUIT

Cuando el perfume se vuelve material y la estela revela una actitud, Le Vestiaire des Parfums replantea el estilo de Yves Saint Laurent en una colección de tributos aromáticos.

Ahora, YVES SAINT LAURENT BEAUTÉ se enorgullece de presentar dos nuevas incorporaciones a su elegante armario Le Vestiaire, inspiradas en el singular don de Yves Saint Laurent para convertir prendas originalmente de carácter funcional en verdaderos iconos de moda: CAPELINE, un sensual acorde de lirio y vainilla basado en los elegantes sombreros de ala ancha del diseñador, y JUMPSUIT, una magnolia enérgica que brota de la elegancia desenfadada de una prenda que Yves Saint Laurent transformó de funcional en icónica.

 

DESCUBRE LAS NUEVAS FRAGANCIAS DE LE VESTIAIRE DES PARFUMS DE YSL

Inspirado en las piezas históricas y los materiales icónicos del diseñador Yves Saint Laurent, la exclusiva colección Le Vestiaire de Parfums comenzó como un armario olfativo compuesto de siete fragancias. En 2017, a la colección se unieron tres nuevas fragancias inspiradas en tres de las direcciones más emblemáticas del diseñador (su taller, su estudio creativo y su primera boutique). Y, dado que Yves Saint Laurent siempre estuvo fascinado por Oriente, en la colección hay cinco fragancias que celebran los misterios y las inspiraciones orientales del diseñador.

Al igual que Yves Saint Laurent se inspiró en algunas prendas tradicionalmente masculinas para reinventar los armarios femeninos, YVES SAINT LAURENT BEAUTÉ ha creado composiciones que muestran una inesperada combinación de ingredientes en contraste que, sorprendentemente, consiguen un equilibrio perfecto, lo que refleja la personalidad del propio diseñador. Cada fragancia viste la piel para revelar un rastro diferente y distintivo en cada persona que la lleva.

Cuando el perfume se vuelve material y la estela revela una actitud, Le Vestiaire des Parfums replantea el estilo de Yves Saint Laurent en una colección de tributos aromáticos.

Ahora, YVES SAINT LAURENT BEAUTÉ se enorgullece de presentar dos nuevas incorporaciones a su elegante armario Le Vestiaire, inspiradas en el singular don de Yves Saint Laurent para convertir prendas originalmente de carácter funcional en verdaderos iconos de moda: CAPELINE, un sensual acorde de lirio y vainilla basado en los elegantes sombreros de ala ancha del diseñador, y JUMPSUIT, una magnolia enérgica que brota de la elegancia desenfadada de una prenda que Yves Saint Laurent transformó de funcional en icónica.

CAPELINE

SENSUAL Y DESPREOCUPADA

Se trata de una imagen icónica y conmovedoramente íntima. Tomada el 29 de enero de 1962, muestra la esbelta y erguida figura de Yves Saint Laurent mientras echa un vistazo a la sala desde las bambalinas. Un instante después, su incipiente firma de moda presentaría su primera colección. Sería el punto de inflexión de su carrera. La personificación de la elegancia parisina aparece de pie, en primer plano: una modelo con un vestido de cóctel blanco cuyo rostro está de todo menos oculto con un espectacular capeline.

Usado durante siglos para protegerse del sol, el sombrero de ala ancha pasó de las pasarelas y fiestas de jardín a los glamurosos locales frecuentados por los bohemios de los años 60. Otra imagen no menos icónica de 1968 captura la pícara elegancia del sombrero coronando a la imponente modelo Veruschka, con su chaqueta de safari desabrochada con gesto provocativo y un rifle al hombro en el corazón de la sabana africana.

Durante su carrera, Yves Saint Laurent jugó con la paradoja que representaba el capeline: una forma despreocupada de ir de incógnito que, además, era el más espectacular de los accesorios; que le da un aire de elegancia y misterio a las aventureras exóticas y a las diosas de la moda. La atracción principal que corona una esbelta silueta.

CAPELINE

ACORDE DE LIRIO Y VAINILLA

Una majestuosa apertura que encarna a la perfección la forma de un capeline extravagante. Su nombre en francés forma el anagrama de las iniciales de Yves Saint Laurent. YSL. LYS. Por algo el lirio heráldico era el emblema del diseñador. Incluso en su ausencia, todas sus casas estaban llenas de ramitos de lirios de Casablanca de un blanco inmaculado. Para el diseñador, que contaba con una cultura exquisita, más que algo visual y olfativo, las flores eran una referencia a los cuadros antiguos, en los que el arcángel Gabriel ofrecía lirios a la Virgen, además de un tributo al vertiginoso poder narcótico de su aroma…

Juliette Karagueuzoglou escogió esta, la más embriagadora de las flores, para expresar la elegancia sensual de CAPELINE. Dado que la esencia de los lirios no se puede extraer, la joven perfumista se inspiró en sus recuerdos de veranos junto al mar para crear un acorde de lirio de arena sofisticado y sensual.

Tan doradas como el polen de la flor, las jugosas esencias de mandarina y bergamota desprenden su luz solar en las primeras notas embriagadoras de la fragancia. Luego, como el misterioso y espectacular capeline, el lirio revela su naturaleza dual. Resaltado por un chispeante azahar, el frescor de sus pétalos sedosos sale a la luz mediante una pizca de brisa marina salada y un soplo de almizcles blancos. Pero, mientras rozas su corola de un blanco inmaculado, descubres que esta belleza majestuosa esconde una corriente más profunda, la de la sensualidad oculta de la elegancia parisina…

Para dar más cuerpo a las facetas carnales del acorde de lirio, el dulce absoluto de azahar se mezcla con el ylangylang, una exótica flor del Océano Índico cuyas facetas solares y especiadas apuntan al dulzor de la vainilla… En CAPELINE, el aroma de esta preciada vaina negra es el otro gran protagonista.

Obtenido mediante extracción con CO2 , un proceso que conserva todos sus complejos aromas –cálida y cremosa, con un mínimo toque de cuero–, el absoluto de vainilla da color al blanco inmaculado del lirio con una pátina más oscura. Una esencia delicadamente ahumada de vetiver enraiza a la flor anagrama de Yves Saint Laurent en sus facetas volcánicas y terrosas –una asombrosa gota negra para la espectacular floración blanca–.

Para evocar el fieltro mate oscuro de su sombrero homónimo, CAPELINE adopta un tono gris ceniza resaltado por el tapón negro texturizado y brillante del frasco insignia de Le Vestiaire des Parfums.

CAPELINE. Una combinación sofisticada de la elegancia de alta costura del lirio de la suerte de Yves Saint Laurent y la sensual despreocupación de la vainilla. Flor blanca y vaina negra. Embriagadora y llamativa.

EN PALABRAS DEL PERFUMISTA:

«Esta fragancia está inspirada en la dualidad sensual y sofisticada del lirio. Con un toque de vainilla negra, quería evocar la elegancia de la mujer parisina, que esconde una misteriosa sensualidad bajo su altiva belleza.»

Juliette Karagueuzoglou (IFF)

JUMPSUIT

COLORIDA Y EMPODERADORA

Descubrir la verdadera belleza de una prenda tradicionalmente funcional. Convertirla en un arquetipo de moda. Ese era el gesto distintivo de Yves Saint Laurent. Con el mono, escogió una pieza que era atemporal y vanguardista al mismo tiempo en los años 20, los vanguardistas del arte como los futuristas italianos y los bauhaus ya lo habían considerado el uniforme del futuro.

En 1968, el funcional mono de los pilotos de carreras y paracaidistas –de ahí su nombre, «traje de saltar»– dio un paso gigante al ascender al nivel del gran lujo. Atrevido, impactante e inesperadamente elegante, el primer mono corto de noche de Yves Saint-Laurent, elaborado en punto de seda negro, fue aclamado por la prensa especializada como una nueva y audaz declaración de la moda.

Al año siguiente, el diseñador desarrolló un modelo de punto de seda con lentejuelas en negro y marrón. Esbelto y sexy de día en forma de mono de pierna ancha y cuello alto lucido por su musa Betty Catroux en 1969, elegante como blusa y pantalón de una pieza en crepé estampado (1970) o en gabardina marfil (1975), la reinterpretación del mono entró con naturalidad en los armarios femeninos para convertirse en un elemento más del vocabulario Yves Saint Laurent y en una de las piezas más icónicas de su era.

Hoy en día, sigue teniendo una importante presencia en la firma Saint Laurent y combina la sensualidad de la minifalda con la fresca funcionalidad de los shorts en coloridos monos cortos de noche. Con lentejuelas, con volantes, con diseños metalizados brillantes o exuberantes estampados florales, el mono sigue siendo, al igual que en los «Swinging Sixties», un alegre emblema de empoderamiento femenino.

JUMPSUIT

MAGNOLIA Y BERGAMOTA

Es el aroma de la primavera, cuando sus enormes flores en forma de tulipa florecen en los árboles. Alegre, cautivadora, tan luminosa como la luz de la mañana, el embriagador aroma de la magnolia expresa todo su encanto irresistible en manos del maestro perfumista Carlos Benaïm como un tributo olfativo al desenfadado JUMPSUIT.

Fresca como el amanecer, la bergamota es la nota de salida de la fragancia. Esencia vibrante, ácida, cítrica y con un toque de pimienta, su nota floral se complementa a la perfección con la frescura incisiva y verde del petitgrain, la esencia destilada de las hojas y brotes del naranjo amargo.

Tras esta chispeante introducción, la estrella de la fragancia, la magnolia, hace su aparición. Con sus facetas complejas aunque diáfanas, la preciada esencia es casi un perfume en sí misma. Carlos Benaïm extrae toda su luminosidad para magnificar cada una de sus facetas. La bergamota adquiere su luminosidad cítrica. Un acorde etéreo de pétalos de peonía resalta su frescor rosáceo. Un estimulante absoluto de jazmín deliciosamente afrutado, grandiflorum, resalta su estela floral blanca embriagadora…

A medida que JUMPSUIT se adentra en su fondo, la fragancia se mantiene igual de luminosa que siempre con un acorde de melocotón aterciopelado que completa los toques afrutados de este vibrante buqué floral. El cremoso sándalo blanco añade su textura apolvada a la exquisita mezcla, que vuela sobre una nube sedosa de almizcles blancos…

En recuerdo de los monos de colores vibrantes de la firma, la fragancia adquiere un luminoso tono carmín –el rosa de los pétalos de magnolia al sol–.

JUMPSUIT. Una visión fresca y alegremente sexy de la icónica magnolia combinada con la luminosidad de la vibrante bergamota. Empoderadora y ácida.

EN PALABRAS DEL PERFUMISTA

«Recuerdo un viaje a Portofino que se ha quedado grabado en mi memoria olfativa. Mi hotel tenía vistas a un magnolio en flor en una colina empinada que daba directamente al mar. Intrépido y fascinado, me incliné para deleitarme con su aroma fresco y floral. ¡Menuda maravilla! Este instante fue una gran inspiración para mí a la hora de crear JUMPSUIT.»

Carlos Benaïm (IFF)

LA COLECCIÓN CLÁSICA CONTINÚA

Distintivas y atemporalmente elegantes, las ocho fragancias de LE VESTIAIRE DES PARFUMS celebran las piezas más icónicas de Yves Saint Laurent. Prendas de la vida cotidiana transformadas en arquetipos de moda por el maestro de la alta costura que inspiran nuevas fragancias clásicas. La línea incluye Tuxedo, Saharienne, Caban, Caftan, Trench, Blouse, Grain du Poudre y, ahora, Capeline y Jumpsuit.

TUXEDO

En 1966, Yves Saint Laurent reinventó el esmoquin al convertirlo en conjunto de noche para la mujer. TUXEDO es tan desconcertante como el emblemático traje y, en ella, la exuberancia del pachulí encaja a la perfección con la sensual intensidad de las especias.

SAHARIENNE

Al adaptar la chaqueta de safari para la mujer en 1968, Yves Saint Laurent combinó libertad y elegancia. SAHARIENNE captura este equilibrio perfecto en una combinación de la sensualidad del almizcle blanco con el fresco y vibrante azahar.

CABAN

En 1962, Saint Laurent reinterpretó el chaquetón marinero, cuyas líneas depuradas encajaban a la perfección con el estilo del diseñador. CABAN se convierte en fragancia al combinar la luminosidad de la pimienta negra con la calidad del haba tonka.

CAFTAN

Inspirado en su época en Marruecos, Yves Saint Laurent transformó las líneas fluidas del caftán tradicional en una pieza icónica y asombrosamente moderna. El misterioso atractivo de CAFTAN mezcla oscuro y aterciopelado incienso con exuberante y radiante benjuí.

TRENCH

Con Yves Saint Laurent, la viril gabardina por antonomasia se convirtió en símbolo de feminidad. Tan elegante como la prenda que la inspiró, TRENCH envuelve un iris oscuro y aterciopelado con la delicadeza del azahar más puro.

BLOUSE

En 1962, Yves Saint Laurent convirtió una humilde bata de algodón en una delicada blusa de seda. Este gusto por la transgresión más creativa se refleja en BLOUSE: una única rosa frágil revitalizada por el vibrante galbanum y la ácida pimienta rosa.

GRAIN DE POUDRE

A mediados de los años 60, Yves Saint Laurent tomó prestado este tejido del armario masculino para diseñar sofisticados vestidos y trajes de alta costura. GRAIN DE POUDRE traduce esta alquimia al combinar una violeta apolvada con una salvia fresca.

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