Inicio Opinión Sobre literatura-arte, VI por Jmm Caminero

Sobre literatura-arte, VI por Jmm Caminero

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    Una, de las funciones del arte y de las artes y de la literatura es no solo la formal, ni solo la expresiva, ni la simbólica, sino intentar “vislumbrar caminos de futuro, posibilidades de significado-significante y contenido-continente, en aspectos del existir-existencia, que todavía las ciencias y su metodología no se ha embarcado”.

                        Para eso, los autores-escribidores-artistas en las diferentes artes, deben intentar, retomando todo lo que les ha llegado, más lo que ellos o ellas inventen-diseñen, ir hacia un paso más del existir-vivir humano. Al final, las palabras-colores-imágenes-sonidos-movimientos de las artes, son intentos de apresar en sus lenguajes, lo que somos y lo que  hemos sido y lo que deseamos ser. O al menos algo, y así de ese modo, caminar hacia el futuro, ayudar al ser humano y a la humanidad a entenderse-comprenderse más y mejor.

                        – Que mis coetáneos hayan tenido el valor-saber de aceptar la obra Cuadernos o Enciclopedia, esa mezcla de filosofía-literatura-arte plástico, ha resultado hasta el momento, casi imposible. Puede que la obra sea mediocre, en su conjunto y en todas sus partes y dimensiones y lenguajes y contenidos, pero puede ser, que es demasiado simple-compleja, en su multitud de temas y contenidos, de significantes y significados, de lenguajes y estéticas y combinación de saberes y artes.

                        Sea la razón o motivo que sea. Uno de los dos anteriores, como principal, o ambos. La realidad es que esta obra, que es un enorme esfuerzo de recogida de datos, de observación, de pensamiento, de reelaboración del entendimiento del mundo, incluso aceptando sus errores. Lo cierto es que esta obra, ni en su totalidad, ni en ninguna de sus partes, es aceptada o casi es aceptada por la comunidad cultural y educativa actual. Aunque hasta la saciedad he indicado, que el escritor-autor-pintor-pensador, solo ha puesto, si es que lo ha hecho, el uno por ciento de todo, el resto, es tomado de los siglos y de las tradiciones culturales e ideológicas que están en el ambiente o hemos heredado de siglos y decenas de milenios…

                        Lo cual, es, evidente, si es mediocre esta obra o si es muy buena o si es muy negativa o mala, el reautor-reescribidor-repensador, solo es responsable, es decir, yo, solo soy responsable del uno por ciento, del resto es de todas las tradiciones culturales que nos han llegado, y del ambiente social y cultural actual…

                        – No se puede caer en el error o en la tentación, de utilizar la cultura como control sociopolítico del pueblo y de los individuos, ni como un instrumento para el control cerebral y conductual y de la conciencia y de la consciencia de los individuos, colectivos y pueblos.

                        La cultura es el espacio de la libertad y de la creación, armonizada con el mayor grado posible de verdad-bondad-belleza-racionalidad-prudencia.

                        De este modo, no se puede, ni se debe, moralmente hablando, ni dentro del campo de la eficiencia y de la excelencia, no se puede, ni se debe seleccionar a personas o autores, en las distintas ramas, desde los niveles bajos, en una determinada orientación y perspectiva o ideología, sino dejar libertad de creación y de búsqueda de la verdad-bondad-etc.

                        Igual que no se puede que la cultura solo sea una estructura de organización de empresas privadas, sino que debe armonizarse con un lugar de la empresa pública en la cultura.

                        He escrito y dicho hasta la saciedad, desde hace décadas, que este problema de la censura, incluso en la democracia, o de errores en la selección de autores y de personas, y la “acepción de personas”, en parte se solventaría con Centros Documentales, a y en todos los niveles territoriales, a y en todas las disciplinas. Hoy con Internet sería fácil, y podrían realizarlo distintas entidades, públicas y privadas. Es decir, bibliotecas, museos, entidades privadas, centros educativos, universidades…

                        En tal territorio, una localidad o una provincia o una región, un centro documental o archivo, de los poetas que existen, en ese territorio, tengan mucha calidad o poca, mucha fama o poca, mucha bibliografía o ninguna. De tal modo, que estuviese su nombre y algo de su curriculum. Por ejemplo, libros registrados oficialmente, aunque no estén publicados. Ese sería, diríamos la condición suficiente y mínima…

                        Lo mismo aplicado a cada una de las artes, de las ciencias, de la filosofía, etc.

                        Y con esos centros documentales, pues ya los estudiosos, investigadores, antólogos, y demás personas interesadas, pueden saber, cuántas personas y obras existen de un campo en un determinado territorio. Y a partir de ahí, ya se hacen los estudios, análisis, investigaciones, antologías, etc., pertinentes, según los criterios personales de los seleccionadores, editoriales, críticos, etc.

                        – Bajo mi modesto entender, creo que igual que la imprenta de Gutemberg cambió no solo el modo de expresión y proclamación del conocimiento, sino de la literatura, por ejemplo, posiblemente sin la imprenta no hubiese surgido la novela moderna. Creo que actualmente las diversas tecnologías de información y documentación y de expresión, crean por si mismas, y además están en proceso de invención de nuevas tecnologías o aplicaciones, “nuevos géneros literarios o los clásicos interpretados de otras maneras”.

                        Lo diré, claramente, sin negar que puedan seguir existiendo y haciéndose obras, en ellos, en los géneros de siempre, se irá haciendo nuevos o nuevas versiones que serían “géneros híbridos”, o dicho de otro modo, la combinación de las artes, un texto escrito, no solo tendrá cien mil palabras, sino llevará incorporada música, y otras artes. Y lo mismo aplicado a una pintura y dibujo o escultura, que llevará incorporado textos escritos, música, etc. Es decir, un arte hipertextual, en el cual, “el género clásico sigue siendo el básico, pero se le añadirá otros”.

                        Ante esto tenemos dos posibilidades, que una obra de arte, sea novela o sea escultura, sea hecha por diversos autores o especialistas o artistas, o el autor, tendrá que saber de diversas artes e incorporar diversos lenguajes a esa obra…

                        Para terminar, en un futuro este artículo periodístico, tendrá palabras, pero tendrá también incorporada imágenes, cosa que ya se hace, pero cada artículo, llevará añadida una música, para este único artículo periodístico, también enlaces por Internet, a multitud de contenidos, cosa que se puede hacer con el sistema de almohadillas, se publique en papel o de forma virtual, y los demás artes y saberes… Lo mismo una escultura o un dibujo o una novela, etc. Ahí dejo el guante, esto es lo que llevo defendiendo hace ya lustros con los Manifiestos Artísticos.

            http://twitter.com/jmmcaminero   © jmm caminero (13 noviembre  2017-12 enero 2018 cr).

Fin artículo 1.083º: “Sobre literatura-arte, VI”.

                                                                       *


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