Europa

Reino Unido ( UK ).- La Bomba Nuclear Tory

El objetivo sería unir a toda la derecha en torno a un cuarto intento para que se apruebe el plan May bajo el temor de adelantar unas elecciones donde ésta podría perder el gobierno.

 

Presión de la mayoría de la bancada tory

 

Según The Sun, unos 170 de los 314 parlamentarios del partido conservador habrían firmado una carta a la primera ministra Theresa May pidiéndole que apriete el “botón nuclear”, el cual no es un dispositivo militar, sino el llamar a elecciones generales adelantadas.

Esta mayoría de la bancada oficialista, dentro de la cual habría 10 miembros del gabinete, le ha escrito a May instándole a que no demore más el Brexit y que presente por cuarta vez su plan de salida de la Unión Europea condicionando esto a que si no se le aprueba habrían elecciones generales inmediatas. Ello implicaría agregarle a dicha moción una cláusula según la cual el rechazar ésta automáticamente equivaldría a un voto de censura al gobierno.

Por eso quien no votase en favor del plan de May esta vez estaría votando en favor de censurarla y, por ende, para que se pueda abrir paso a nuevas elecciones generales, algo que los tories y unionistas de Irlanda del Norte temen porque piensan que podría hacer que el laborismo saque ventaja de ello para que Jeremy Corbyn se convierta en el primer ministro más izquierdista que haya tenido Reino Unido o, en todo caso, para que la bancada laborista pueda crecer más.

Ya en enero se vio como el mismo parlamento que por 230 votos de diferencia derrotó al primer plan de May para inmediatamente después de ello darle su voto de confianza y la ratificó en el cargo con cerca del 51% de los miembros de la casa de los comunes. Entonces todos los conservadores y unionistas pusieron atrás sus diferencias con May para retenerla en el premierato para evitar nuevas elecciones que pudiesen abrir las puertas a que el “cuco” Corbyn pudiese ganarlas.

 

Diferencias

 

Hoy la cuestión es diferente. Tres parlamentarias conservadoras se retiraron del partido para juntarse a otros 8 disidentes del laborismo y formar el Grupo Independiente. Existen posibilidades de que algunos tories pudiesen abstenerse en una votación tan histórica dado el alto nivel de crisis y disgregación interna del partido. Algunos de ellos pueden sopesar que es más importante si mantener la lealtad al partido o a sus principios o base electoral.

Por otra parte la decena de parlamentarios unionistas de Irlanda del Norte consideran que su razón de ser es haberse opuesto durante décadas a cualquier intento del IRA de separar a su provincia del Reino Unido. Los unionistas hoy temen que el acuerdo de May golpee a la unión entre Irlanda del Norte y Gran Bretaña, y que éste vaya a dejar la posibilidad para que su provincia tenga una relación diferente que la del resto del Estado ante la Unión Europea con el consiguiente riesgo de que en algún momento la frontera entre la UE y Gran Bretaña no esté en la isla de Irlanda sino entre ésta y la isla británica.

Además de todo ello existe el problema que si May se retira del premierato (algo que ella ha prometido hacer a poco que su plan pueda ser apoyado) quien le suceda en el cargo no va a ser alguien con mucha capacidad de unir al partido y a la bancada conservadores. Si los tories eligen a su nuevo líder (y primer ministro) en elecciones internas, lo más probable es que gane un miembro de su ala dura pro-Brexit, el cual, al llegar al gobierno, va a tener que lidiar con un significativo sector de parlamentarios conservadores hostiles a su persona y con un parlamento que le bloqueará más de lo que lo ha hecho con May. Es por eso que, incluso en ese escenario, el nuevo líder tory estaría obligado a llamar a elecciones generales adelantadas.

Tras la reciente salida de 8 parlamentarios pro-Blair del laborismo, algunos conservadores calculan que eso podría quitar votos claves a Corbyn, aunque quizás no en el grado agudo como pasó en 1983 cuando la derecha laborista se presentó aparte mermando los votos del “rojo” Foot y ayudando a que Margaret Thatcher sea reelecta.

Por último un eventual voto de censura a May no necesariamente implica llamar a elecciones inmediatas puesto que si ella fuera censurada y tuviera que dejar su puesto, su partido todavía tiene 2 semanas para designar un reemplazo y si quien sea nominado como nuevo líder o lideresa tory logra comandar una mayoría absoluta de los comunes, Elizabeth II le invitaría a que se convierta en el jefe de gobierno número 14 que ella ha tenido en sus 67 años de reinado.  

 

Brexit sin salida

 

En caso que May logre hacer aprobar su nuevo plan con el nuevo chantaje incorporado, este Brexit va a tornarse tan impopular que será cuestionado por los propios impulsores originales de romper con la UE, empezando por Nigel Farage y el UKIP, y que será rechazado por muchos laboristas y otros que antes votaron por el Brexit pensando en una relación de mercado común como la que hoy tiene Noruega ante la UE y, sobre todo, por la mayoría del país que hoy se va inclinando a mantenerse en la UE.

Esto último puede ser muy grave para el caso de Londres, Escocia, Irlanda del Norte y Gibraltar donde el sentimiento pro-UE es muy mayoritario, y que incluso podría abrir una caja de pandora conduciendo a que se demande un referendo por la reunificación de Irlanda o uno nuevo por una independencia de Escocia dentro de la UE, en los cuales hay muchos riesgos que quede dividido el Reino Unido.

El lunes el parlamento debe discutir una gama de opciones, siendo una muy probable una en torno al planteo del viejo dirigente conservador y padre de los comunes, Kenneth Clarke. Él quiere una fórmula de transacción entre el 52% que votó por el Brexit y el 48% que votó por la UE (y que hoy en las encuestas se ha dado la vuelta al revés). Este arreglo implicaría ir trabajando por mantener la unión económica pero descartando la unión política con Europa.

Sea cual sea el resultado cada vez más crecen las posibilidades para que vayamos hacia nuevas elecciones generales o a un nuevo referéndum, o a los dos. Incluso en caso que hayan comicios parlamentarios adelantados es probable que muchos partidos, incluyendo al menos uno de los dos grandes, llame a que cualquier acuerdo de salida con la UE sea ratificado en un referéndum, tal y cual lo hacen muchos países cuando adoptan una nueva constitución.

 

Isaac Bigio

Politólogo formado en la LSE donde enseñó ciencias políticas

 



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