Europa

May: ¿la cuarta es la vencida?

Ya pasó el 29 de marzo que era la fecha en la cual UK debió haber salido de la UE, y todas las 3 veces que la primera ministra May puso su plan de Brexit al voto ella fue derrotada, primero por 230 votos de diferencia, luego con 149 votos de diferencia y, finalmente, el día que se debió haber dado el Brexit, por 58 votos de diferencia.

El lunes 1 de Abril el parlamento debe discutir algunas posiciones de consenso, siendo la más cercana a acercarse a una mayoría una como la que propuso “el padre de la cámara de los comunes” Kenneth Clarke quien postuló salirse de la unión política europea pero quedándose en la unión económica europea, lo que implicaría mantenerse en el mercado común con una libre circulación de productos y personas pero separándose del parlamento europeo y de sus instituciones.

De no llegarse a un acuerdo y mantenerse el entrampe, la única forma que hay para salir de la impotencia parlamentaria sería consultar al pueblo ya sea adelantando las elecciones generales o convocando a un nuevo referéndum.

May viene barajando la posibilidad de que ella aún tiene hasta antes del 10 de abril (cuando se reúna la comisión europea para ver qué hacer pues el plazo final para el Brexit es el 12 de Abril) para intentar por cuarta vez en su planteo. Ella cree que, a medida que la distancia se ha ido acortando, tal vez ella podría lograr convencer a 30 parlamentarios (sobre todo de su partido, pero también a los 10 del unionista DUP y algunos laboristas) para que cambien de posición, se alineen con ella y de esta forma raspadamente pueda ganar.

El problema con este cuarto intento es que Bercow, el líder de la cámara de los comunes, rechaza cualquier ensayo de repetir una votación sobre una propuesta que ya ha sido rechazada, y para que él permita que sea considerada a votación debería sufrir un significativo cambio. Además, los unionistas no van a votar nunca por un plan que corra peligro de llegar a un régimen comercial distinto en Irlanda del Norte y en la isla gran británica en relación a la UE, lo cual es uno de los ejes del plan de May.

La táctica de May es siempre amenazar entre votar por ella o permitir un determinado peligro. En su momento fue un Brexit sin acuerdo, luego un no Brexit y finalmente un Brexit a largo plazo. Ahora quiere asustar con el chantaje de que si no le apoyan ella convocaría a elecciones generales, algo que le ha de encantar a todos los oponentes pero que no lo quieren los conservadores y sus aliados unionistas pues temen que los laboristas puedan utilizar éstas para avanzar o llegar al poder.

Incluso, si ganase el plan May por cuarta vez (algo improbable), su victoria sería tan ajustada que acabaría siendo rechazada por la gran mayoría de los británicos, desde los que quieren quedarse en la UE (que ya encabezan todas las encuestas) hasta los duros que iniciaron la campaña por el Brexit (como el UKIP y Nigel Farage).

Mientras tanto cada día más crece la posibilidad que lleguemos a nuevas elecciones generales o una nueva consulta popular.

Isaac Bigio Politólogo formado en la LSE donde dio clases de ciencias políticas.

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