Inicio Archipielago La Palma La Palma.- Donan restos arqueológicos al Museo Benahoarita, que revelan un nuevo...

La Palma.- Donan restos arqueológicos al Museo Benahoarita, que revelan un nuevo yacimiento

38
0

Los llamamientos realizados desde la Consejería de Cultura y Patrimonio
del Cabildo de La Palma para que las personas que tengan en sus
domicilios materiales relacionados con el pasado aborigen de La Palma
entregaran estos vestigios al Museo Arqueológico Benahoarita siguen
dando fruto.

Así, el pasado 5 de junio, Santiago Feo Cabrera hizo entrega de más de
un centenar de fragmentos de cerámica, que fueron recogidos por su padre
hace unos 13 años. De hecho, fue el progenitor de Santiago Feo Arrocha
quien descubrió el yacimiento, que tras la realización de una inspección
superficial por parte del arqueólogo y director del MAB, Jorge Pais,
reviste un gran interés.

Tanto la consejera de Cultura y Patrimonio del Cabildo de La Palma,
Jovita Monterrey, como el director del Arqueológico agradecen este gesto
de Santiago Feo, que contribuye a incrementar el patrimonio benahoarita
y el conocimiento sobre el pasado prehistórico insular. Asimismo, animan
a que este gesto de Santiago Feo sirva de ejemplo para quien conserva
restos benahoritas en sus casas.

Esta nueva entrega consta de un total de 123 fragmentos de cerámica que,
por antigüedad, corresponden a: 13 fragmentos sin decoración; 4
fragmentos de la Fase II, de los cuales varios son bordes; 6 fragmentos
de la Fase IIIa, de los que el de mayor tamaño, es un borde de un
pequeño cuenco; 1 fragmento del borde de una vasija de la Fase IIIb; 23
fragmentos de la Fase IIId, de los cuales tres pertenecen a bordes de
vasijas; 66 fragmentos de la Fase IVa, de los que 12 corresponden con
bordes de vasijas y 10 fragmentos de la Fase IVb, de los que tres
pertenecen a bordes de vasijas. Si añadimos los 87 fragmentos de
cerámica entregados en julio de 2019 de forma anónima, suman 210 piezas
de todas las fases cerámicas conocidas en el pasado benahoarita.

En lo que se refiere al yacimiento, Jorge Pais destaca que se trata de
una cueva natural, en forma de tubo volcánico, de más de 10 metros de
profundidad y 6 metros de anchura en la entrada, si bien su altura
oscila entre 50 y 100 centímetros, de tal forma que sería inhabitable
porque, además, es una auténtica destiladera de agua. “De hecho, en la
boca de la cueva se han construidos varios depósitos para recoger el
agua que servía de bebedero a ganado mayor y prosperan unas enormes
matas de ñames. A todo ello hemos de añadir la presencia de cazoletas y
canalillos, muchas de las cuales son indígenas, para canalizar el agua
hacia los depósitos”, añade Pais.

Según Jorge Pais, es interesante reseñar que solo han aparecido
fragmentos de cerámica, sin rastros de que fuese habitada de forma
temporal o permanente. “Los fragmentos de cerámica descubiertos, por
tanto, estarían relacionados con la recogida y aprovechamiento del agua
para consumo humano. Y, muy probablemente, este yacimiento también
tendría un valor mágico-religioso relacionado con ritos de fertilidad y
fecundidad a lo largo de 1.500 años”, concluye.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

*