El Método Apollo, una nueva técnica de reducción de estómago


Hoy en día, la obesidad es uno de los principales problemas de salud a los que se enfrenta la sociedad. Su larga lista de complicaciones abarcan desde el aspecto estético hasta condiciones mucho más severas como la hipertensión y la diabetes, entre otras.

 

En este sentido, la ciencia al servicio de la salud ha desarrollado diferentes tratamientos para combatir este problema de salud. Una de las técnicas más innovadora de los últimos tiempos es el Método Apollo. Se trata de la última técnica desarrollada en el tratamiento de la obesidad. A través de esta, se consigue reducir la capacidad del estómago, sin necesidad de recurrir a la cirugía.

 

Por su parte, el equipo médico de INOBE práctica este método en España en ciudades como Las Palmas y Tenerife. Un reciente caso de éxito supuso la intervención de una mujer de 48 años en Las Palmas. Tras la intervención la paciente pudo constatar las ventajas del Apollo, consiguiendo reducir su índice de masa corporal de 41,6 a 35,5 en los dos primeros meses tras la intervención. Las expectativas en base a resultados y estudios realizados sobre esta técnica  indican una pérdidas de hasta el 50% en el peso de las personas intervenidas al finalizar el tratamiento.

 

Para lograrlo, se realiza una intervención similar a la manga gástrica, cirugía bastante popular cuando de reducción de peso se trata. Sin embargo, el Método Apollo al ser menos invasivo, resulta más seguro e igual de efectivo. Así, en las siguientes líneas se explican los aspectos referentes al MÉTODO APOLLO, que toda persona necesita conocer antes de someterse a tal intervención

En qué consiste el Método Apollo

 

El método Apollo, es una técnica de reducción de estómago orientada a personas con obesidad I u obesidad II. Si bien guarda ciertas similitudes con la manga gástrica como se mencionaba, esta no precisa de cirugía. La intervención se lleva a cabo por medio de endoscopia, logrando suturar las paredes del estómago, reduciendo su capacidad.

 

Los pacientes sometidos a este tipo de intervención ven reducido su estómago hasta en un 70%. De esta forma, la persona se siente saciada rápidamente, y su ingesta de alimentos será menor. En consecuencia, se favorece la pérdida de peso y lo más importante, el cambio de hábitos que el paciente debe realizar para conseguir frenar el sobrepeso y la obesidad.

 

Este procedimiento ambulatorio, no quirúrgico, tiene un tiempo estimado de duración de una hora. Además, después de un par de horas de observación los pacientes pueden volver a casa, y habitualmente retomar su actividades cotidianas.

Diferencias con otras técnicas de reducción de estómago

 

La principal diferencia entre el Método Apollo y otras intervenciones para la reducción de estómago es el aspecto quirúrgico. Pues, mientras procedimientos como la manga gástrica conlleva una cirugía invasiva, el Método Apollo se lleva a cabo mediante endoscopia.

 

Esto supone una gran diferencia en cuanto al tiempo y proceso de recuperación. Así como en los cuidados y tratamientos postoperatorios requeridos.

Ventajas del Método Apollo

 

Como se ha señalado, la ausencia de cirugía conlleva a algunas ventajas significativas en relación a las intervenciones de reducción de estómago tradicionales. Pues, se aprecia una disminución importante en los riesgos asociados al Método Apollo.

 

Así, se puede destacar que se trata de una técnica segura y muy poco invasiva, gracias al uso de la endoscopia como medio de intervención. Además, tras la intervención no queda ningún tipo de marca o cicatriz.

 

Asimismo, los pacientes sometidos a este método experimentan menos dolor que los tratados quirúrgicamente. Por esta misma razón, se observa un riesgo de infección bastante reducido, y una recuperación bastante rápida.

Recuperación y postoperatorio

 

Si bien la recuperación tras someterse al Método Apollo suele ser rápida y sin mayores molestias, existen algunas consideraciones a tener en cuenta. Lo primero a considerar es que tras la intervención será necesario el respectivo seguimiento médico. Esto debe llevarse a cabo por un equipo multidisciplinario durante no menos de 15 meses.

 

Esto, a fin de controlar y conducir apropiadamente la pérdida de peso que se percibirá poco tiempo después de la intervención médica. Además, contar con la asesoría de especialista facilitará la necesaria modificación de los hábitos alimentarios.

 

En este sentido, las primeras semanas es necesario seguir una dieta líquida. Esta dieta inicia con agua durante el primer día e incorpora caldos y zumos posteriormente. Transcurridos los primeros quince días, y bajo estricta supervisión médica el paciente comienza la inclusión de alimentos sólidos.

 

Por otra parte, una de las principales preocupaciones de los pacientes intervenidos bajo el Método Apollo, es la falta de apetito. Esta es una situación bastante común, pues se debe recordar que el propósito de la intervención es la reducción del estómago.

 

Si se siguen al pie de la letra las instrucciones médicas, en pocas semanas se disfrutará de un mejor apetito. Sin embargo, cada cuerpo es diferente por lo que el tiempo de recuperación y adaptación al nuevo tamaño estomacal, puede variar.

 



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