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Zozobras de Juan de Portoplano por Jmm Caminero

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     Juan de Portoplano llegó esa mañana a su cafetería-taberna-bar, dónde sentado tomaba su infusión, leyendo el periódico, se sentó en la silla, empezó a hojear páginas, empezó a hojear páginas de pensamientos y de recuerdos.

                        – Toda frase lleva un misterio encerrado, una intención-finalidad consciente e inconsciente, al menos un ser de carne y hueso.

                        – Pon nombre a una cosa, y ya esa cosa, tendrá más realidad o tendrá algo de realidad.

                        – Se utilizan las palabras para desvelar y para velar. La cuestión es cuándo el que lo hace, lo conoce o no lo conoce.

                        – Miras atrás, atrás miras. Mieras adelante, adelante miras.

                        – Lo difícil es encontrar el descanso en sí mismo y consigo mismo.

                        – Las grandes fiestas de una sociedad, son fiestas de familia, por eso, me temo que en todas las culturas producen tristeza y melancolía y recuerdos en algunas personas, porque en toda familia, en toda, siempre falta alguien y algo.

                        – De los que esperamos buen ejemplo, ejemplo mínimo, moral o ético, que son espejo de la sociedad, si no lo hacen, causan un mal profundo y silencioso en otros seres humanos.

                        – Se dice, cada uno siga su naturaleza, pero cual es la naturaleza del ser humano, qué es naturaleza, y qué es cultura, y cual es la incardinación de la naturaleza en la cultura, y de la cultura en la naturaleza.

                        – Sabemos que está naciendo un mundo nuevo, a y en todos los sentidos, de lo humano y en lo humano, pero no conocemos como será.

                        – El grave problema de la sociedad y de la moralidad, es que tenemos dos tablas o cinco tablas de medir diferentes, la ley del embudo, según cuestión o tema, según individuo.

                        – No nos engañemos, si existe una tabla de amor-amar-querer del cero al diez, puede que a uno hijo lo quieras-ames a nivel de siete y a otro a nivel de cinco.

                        – No es lo mismo decir que se quiere-ama, que querer-amar.

                        – Procura distinguir quién te hace mal y quién no, por qué y para qué.

                        – No es lo mismo defenderse que atacar, no es lo mismo hacer mal a otra persona, que la otra persona que se defienda de tu mal.

                        – Quizás, el odio-rencor-maledicencia-maldad-cólera-ira que tienes a otra persona, no se lo merezca, quizás, quizás se haya convencido que otra persona sea merezca ese odio-rencor-venganza-ira, incluso convencido a los próximos, pero quizás esa persona no se lo merezca.

                        – Si hablas mal de una persona, sin razón y sin justicia, posiblemente te vayas convenciendo cada vez más de que esa persona merece ese mal que estás diciendo que tiene, pero en un juicio hay que oír las dos partes, no se te ha ocurrido escuchar su versión.

                        – Esperas durante años y lustros que una persona cambie, deje el mal que hace, mucho o poco, de actos o, y de palabras, pero pasan los años, y esa persona jamás cambia.

                        – Hay quién tiene envidia, en sentido estricto, porque otra persona, tiene algo que ella no tiene, o tenía algo que ella no tenía, pero no tiene que ser posición social o económica, puede ser cultura o inteligencia o novio o novia o hijos o hijas, incluso ser mejor persona que otra. Y esa envidia se va emponzoñándose, metiéndose dentro de esa persona, año tras año, hasta que la va matando, matando en muchos sentidos, especialmente en el moral, y al final, esa envidia, no solo termina moralmente con el que la sufre, sino que acaba haciéndole mal a la otra persona, del que ha sentido envidia, ya en un pasado remoto, aunque ya no se acuerde del principio de la envidia, de las razones primeras de la envidia.

                        – Hay personas que quieren el mal de otra o de otras personas, no de todas, pero si de algunas, y entonces, empiezan a poner piedras y maderos en la rueda, para que al final la otra persona, que no desea, ni quiere, ni necesita reñir con la primera, al final, la segunda, al defenderse  mínimamente, ya tenga la primera, la razón que busca para reñir.

                        – No alardees en demasía de lo que tienes, porque alguien te dirá lo que no tienes hoy o lo que no tenías hace equis tiempo.

                        – Si existe un uno por ciento de psicópatas-sociópatas en la sociedad, un uno por ciento, son muchos cientos de miles. Que no todos terminarán en delitos sociales y legales, pero si la mayoría en discordias morales graves o leves, no quizás con todas las personas, pero si con muchas.

                        – Demasiadas personas, para superar sus heridas y traumas, de infancia o de adolescencia, la solución que encuentran es crearle a otros, otros traumas-heridas-sufrimientos-penas. Pero algunas  personas lo hacen de forma tan bien el mal que causan, que encima, pueden pasar como los buenos, y los que sufren los traumas-heridas como los menos buenos.

                        – Muchos defienden a tal persona, equis, cuándo le hace tal cosa a otra persona zeta, pero no soportarían lo mismo o menos que se lo hiciesen a su hijo o nieto.

                        – Debemos alegrarnos, que las personas prosperen, siempre que lo hagan en la legalidad y en la moralidad. Es el único modo de que una sociedad vaya alcanzando mayores niveles de riqueza, a y en todos los sentidos.

                        – Sin empresarios, no hay empresas, sin empresas no hay producción, sin producción no hay trabajo y empleo, y por tanto, al final más desempleo, menos estado de bienestar, menos de todo en esa región y más emigración.

                        – Te has instalado en el no, pero no en el no contra una cosa mala, sino contra una cosa buena, y al final, te estás destrozando a ti y a otras personas, cercanas o lejanas.

                        – Quizás, solo seamos cerebro y reacciones cerebrales que desconocemos, ante situaciones ambientales y sociales y culturales y espaciales-temporales.

                        – He visto, que hay personas, que tienen rencor-envidia-maledicencia de otras personas, porque dichas personas son mejores, más morales y éticas, con más virtudes que ellas mismas. Y he visto como han ido poniendo zancadillas, para buscar discusiones-riñas-rencores-polémicas-discusiones con esas personas.

                        El de Portoplano, al cabo de un tiempo, volvió despacio por las calles de su pueblo-ciudad-barrio-aldea-lugar de ser-estar desde hace tantas décadas, volvió a sus aposentos-casa-hogar-vivienda-piso-apartamento. Volvió de alguna manera a su sí mismo, a su mismidad.

https://www.facebook.com/cuadernossoliloquiosjmm         © jmm caminero (04-26 enero 2018 cr).

Fin artículo 1.102º: “Zozobras de Juan de Portoplano”.

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