
Mientras Enrique Peña Nieto afirma que si gana él y Obama las próximas elecciones en sus respectivos países, Centro Pew Hispano ha publicado un informe en el cual se revela que el flujo de mexicanos a Estados Unidos se ha pausado por primera vez. Es decir, por cada mexicano que cruza hacia “gringolandia”, hay otro que vuelve; por lo que el flujo neto de inmigrantes es de cero.
Según el estudio, esta pausa se debe a diversos factores como la crisis de la construcción en Estados Unidos, una mayor vigilancia en la frontera, el incremento en las deportaciones y la disminución de largo plazo en la tasa de natalidad en México. Yo personalmente agregaría otras dos: el aumento del crimen en la frontera y el aumento excesivo de las “cuotas” de los polleros.
Hace unos diez años, cruzar a Estados Unidos era muy económico. Bastaba con pagar un par de miles de dólares y tenías tu pase asegurado. Ahora las tarifas se han triplicado, además de que el negocio del tráfico de personas ha caído en manos de los carteles del crimen organizado; situación que desanima a muchos potenciales a buscar su “sueño americano”.
A pesar de esto, México sigue siendo el país con más inmigrantes en Estados Unidos con 12 de los 40 millones de extranjeros que viven en aquél país. Es decir, aproximadamente el 30 por ciento.
Comparados con otros inmigrantes, los de origen mexicano son más jóvenes, más pobres, tienen menos educación y menor conocimiento de inglés y es menos probable que hayan adoptado la ciudadanía estadounidense.
Como vemos, esto obedece a diversos factores actuales y no a una política del gobierno para tratar de frenar la migración. Ya veremos quién es el primero que “saluda con sombrero ajeno” se adjudica esto como un logro.