La obesidad infantil, a examen en las aulas


La Comunidad de Madrid ha emprendido un estudio sobre la obesidad infantil en media docena de colegios de la capital con el fin de diseñar estrategias de prevención y tratamiento de esta enfermedad, que afecta a dos de cada cuatro niños en España y cuya causa se asocia tanto a una alimentación desequilibrada y falta de ejercicio como a factores genéticos.

"El objetivo del estudio es identificar en niños de primero y segundo de primaria su propensión genética a la obesidad", explica en una entrevista con Efe Guillermo Reglero, director del Instituto Madrileño de Estudios Avanzados en Alimentación (Imdea-Alimentación), adscrito a la Consejería de Educación.

Imdea-Alimentación desarrolla este proyecto de investigación bajo la coordinación de las direcciones generales de Centros de Educación Infantil, Primaria y Secundaria y de Universidades e Investigación.

La causa de la obesidad se asocia tanto a factores ambientales, como podrían ser una alimentación desequilibrada y la falta de ejercicio, como a factores genéticos, "un aspecto sobre el cual ha avanzado el conocimiento en los últimos años", destaca Reglero.

Por ello, los investigadores quieren evaluar el estado nutricional de los alumnos, incluyendo al mismo tiempo determinaciones genéticas a través de una muestra de saliva, con la que realizarán una evaluación inicial este curso.

Se efectuarán seguimientos durante cinco años, "prácticamente hasta que los alumnos hayan concluido la etapa de Educación Primaria", aunque, según Reglero, en marzo o abril de 2018 se podrá tener una "información orientativa de cómo va el proyecto.

Tras ese primer control, se realizará otro un año más tarde y, por último, al quinto año, "para observar a medio plazo cual es el efecto de la implantación" de medidas de educación nutricional.

Unos 300 niños de entre 6 y 7 años serán objeto del estudio, tras haber dado el consentimiento para participar sus padres, y serán divididos en dos grupos, uno de control y otro de seguimiento, a quienes además de tomar su perfil genético se les aplicará las denominadas "acciones de salud".

Se facilitará a los padres un folleto con consejos nutricionales y estilos de vida para que se "ejerzan esas acciones de salud dentro del hogar", pero también se darán recomendaciones a los colegios, que puedan aplicar en los comedores escolares.

"Mediante una sensibilización correcta de padres y educadores se puede conseguir en gran medida combatir la obesidad infantil, incluso para niños que son propensos a la obesidad", sostiene Reglero.

Además, a los niños de este grupo de seguimiento se les proporcionará una educación nutricional básica "para que puedan empezar a tener su propio criterio".

"Si sale bien el estudio piloto y los resultados son positivos el propósito es extenderlo por toda la Comunidad de Madrid, para lo que sería necesario financiación externa", concluye.

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